I
El amor que a mí me mata, que a mí me mata es un amor delicioso
fresco como la llovizna que riega a mi llano hermoso,
pero no puedo mostrarlo porque eso es muy peligroso
ya que en este mundo habitan, sujetos malamañosos,
es tan difícil lograrlo aunque el empeño es demasiado grandioso
pero gusto de mi canto, de mis versos pretenciosos,
porque no se presento antes de ser un esposo
y hoy pones mi corazón en apuros bochornosos,
es un amor a escondidas, que no encuentro la salida a aquel laberinto amoroso
por dentro mi corazón se me pone receloso,
cuando te miro radiante de la mano de tu esposo,
porque será que en la vida, esas cosas prohibidas se ponen a puerta he coso
y yo que tengo un caballo, ligero, portero y brioso,
que no se le va novilla ni en un bajo sudaloso.
II
Escúcheme amor secreto donde se encuentre mi mensaje cariñoso
al lado de su marido sin saber lo de nosotros
mientras clandestinamente nuestro amor es mas fogoso,
y es que pecar a escondidas que maravilla y que gozo
es un amor imposible, impredecible que crese vertiginoso,
yo me conformo con verte mi capullito aromoso
la serranía de tus pechos me hace poner tembloroso,
la geografía de tu cuerpo es un torrente impetuoso
ruego a Dios que me perdone, no deje que mis canciones interrumpa lo de otros
no quiero causar más daño, eso yo lo reconozco,
pero que va corazón, si te miro me trasnocho
y yo admiro a su marido por ser el hombre elegido para ese premio grandioso
pero me sigo metiendo cual matapalo al corozo,
porque uno es como el marrano siego terco y caprichoso.