Diálogo de dos criollos – Jorge Guerrero “Letra y canción”

– Buenos días, Jorge Guerrero,
cuénteme cómo le va.
¿Qué pasó que por mi rancho,
compadre, no ha vuelto más?
Todavía le tengo un topocho
y un pedazo de carne salada.
Cuando pueda, va a buscarla;
si no, la manda a buscar.

– Tiene toda la razón,
pero me va a disculpar.
Es que ahorita estoy a pie
porque el burro de yo andar
hace días que se me fue
con una burra enchispada.
Hasta el sol de hoy no lo he visto
ni lo escucho rebuznar.

También te puede interesar

Cuida tu vida – José Gregorio Oquendo Letra de Cuida tu vida Como cualquier muchacha de la era actual, se ha fijado una meta tiene que estudiar, desafiando el peligro nada sale mal. Pero...

– Eso sí que me sorprende:
es una casualidad.
A un hombre como es Vd.,
de chispa y de agilidad,
no le falta en el tranquero
una remonta ensillada,
aunque sea para ir al conuco
o al vecindario a hembrear.

– Pero si Vd. tenía claro
que iba a venir para acá,
se viene con el bocado
y me ahorra la caminada.
Pero desmóntese y pasa
y así podemos hablar:
nos tomamos un café,
que ya lo mandé a colar.

-No pensé llegar hasta aquí,
yo salí fue a sabanear
un becerro que berreaba
a la orilla de la empalizada.
Me di un rato por el rastro,
pero no conseguí nada.
Y como estaba cerquita,
pues lo vine a saludar.

-Siéntese en esa butaca
y, si quiere descansar,
descuelga una campechana
bajo esa mata copeada.
Y diga si para esos lados
la vaquería va a empezar,
porque desde ayer he visto
muchos llaneros pasar.

-Eso es una falsa alarma:
yo se lo voy a explicar
Es que en Chama cualquier tapia
acababan de encerrar
y un par de toros peleando
acabaron la majada.
Y le cayeron al monte
unos bichos sin errar.

-Entonces fue pasajero:
son unas reses alzadas.
Y, hablando de mañoseras,
vea lo que tengo estirada:
esa soga recién hecha
de veinticinco brazadas,
para batírsela en la cara
al toro si va a ajeitar.

– Para salirle a ese toro
hay que primero pensar.
Le han salido hasta con perros
y no le han podido llegar.
Anteayer lo vi en la calceta
y le comencé a gritar.
Y le cayó a un cachorral:
parecía que iba a volar.

-Me imagino la carrera
y el tropel en la espantada.
Y yo sobre el lagunazo
a punto de trasmolear.
Cuando esta soga
ceniza le caiga casi chijada,
que ajuste y tire por él:
¡cómo será la matada!

– Guerrero, eso es un peligro,
no se vaya a equivocar.
No sea que, en plena carrera,
el toro empiece a orejear
y se le vuelva con furia
en plena velocidad
y le malogre al caballo
o a Vd., sin necesidad.

-Sepa que yo soy llanero
y de mucha facultad.
No le tengo miedo a toro
por muy ágil la cornada.
En los chumbos de la silla
cargo una manta pegada
y mi viejo Borsalino
con las alas agachadas.

-Compadre, ya hablamos bastante:
yo me tengo que marchar.
Mi mujer está solita
y de paso bien preñada.
Y, si le dan los dolores,
sola, ¿quién la va a partear?
Fue un placer hablar un rato
de criollismo y la humildad.

-Primo Wilmer, le agradezco
su forma de dialogar;
por eso voy a decir,
ya para finalizar,
¡Viva la Aguada y Elorza,
llanos que hacen inspirar,
y nuestro folklor llanero
por toda la eternidad!

Diálogo de dos criollos – Jorge Guerrero “Letra y canción”
4.4 (87.5%) 8 votes
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

AGREGAR UNA LETRA O NOTICIA

Síguenos en Facebook

↓ ↓ Tu opinión es importante, déjanos un comentario ↓ ↓

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *